TREBALL DIGNE PER A UNA SOCIETAT DECENT

diumenge, 22 de març de 2020

Record Tere Huguet. Emili Ferrando



En recuerdo de la Tere Huguet


Emili Ferrando Puig





1.- Una trayectoria de entrega y amor a la clase obrera, a la Iglesia y a la HOAC.

La madrugada del 18 de marzo de 2020 nos dejaba nuestra amiga Teresa Huguet a causa del coronavirus que en estos momentos nos tiene a todo el mundo conmocionado. Lamentamos la rapidez con que se ha ido y la soledad con que seguramente debió vivir sus últimos días al no poder contar con la cercanía de sus amigos y conocidos por causa de las restricciones de comunicación impuestas.
Teresa nació en Barcelona el 1938. Los estudios primarios los complementó con los estudios de administrativa, cuya profesión ejerció en el sector de la sanidad, trabajando en el Hospital de la Vall d’Hebron de la Seguridad Social de Barcelona.
A principios de los 70 ingresó en la HOAC formando equipo con Ramiro Pàmpols, Ortega, Justa y Cornet. En una coyuntura de crisis de los movimientos obreros cristianos y de toda la Acción Católica, de distanciamiento de la HOAC de Barcelona con respecto a la HOAC general, y de intentos de conectar de nuevo con la organización, formó parte de la “HOAC Comunidad” donde se aglutinaron un resto de militantes hoacistas.
Entrados en los primeros años de la transición democrática junto con otros militantes (Pilar Espuña, Ramiro Pàmpols,…) se incorpora plenamente a la HOAC, formado parte de su equipo base. Más tarde asume responsabilidades en la Comisión Nacional de Catalunya y el 1991 es elegida para formar parte de la Comisión Permanente de la HOAC, como responsable de Difusión. Se traslada a Madrid durante cuatro años, pidiendo excedencia en su trabajo.
A su regreso a Barcelona el 1994, forma equipo con Tano Casacuberta y Tica Font pero, sin demasiada conexión con la HOAC diocesana, el equipo se disuelve poco después. El 2009 comunica por carta a la Comisión Diocesana que deja de ser miembro de la HOAC y pide sea considerada como “simpatizante”. La carta que adjuntamos refleja perfectamente su fe en Jesús, su amor a la clase obrera y a la HOAC (*Documento adjunto).
Su compromiso con la Iglesia, además de en la HOAC y la Pastoral Obrera, lo desarrolló en diversos ámbitos: Desde un principio se incorpora activamente a “Las Auxiliares Seglares Diocesanas” (“Les Au”), colectivo de mujeres que quieren vivir intensamente un espiritualidad propia, injertadas en ambientes obreros y populares y trabajando especialmente en los sectores educativos y sociales. También forma parte del Consell Diocesà de la Diòcesi de Barcelona, del Comité Executiu del Centre d’Estudis Pastorals de Catalunya, y de la Comunidad Cristiana de Sant Josep Obrer, que se reúne en la parroquia del mismo nombre, situada en el barrio de la Trinitat Nova, donde vive.
Su compromiso con el mundo obrero lo llevó a cabo tanto en su barrio, donde fue Presidenta de la Asociación de Vecinos, como en su lugar de trabajo donde impulsó la lucha por los derechos de los y las trabajadoras de la sanidad y por dinamizar su organización en aquellos inicios de la transición. Se implicó en la reivindicación de un convenio justo para el sector, participó activamente en la primera huelga del sector de la sanidad que lograron extenderla al conjunto del Estado. Viajaba a menudo a Madrid para potenciar los comités de empresa en cada hospital y coordinar-los. En el momento de legalización de los sindicatos se afilió a las Comisiones Obreras asignándole la tarea de su extensión y organización por toda Catalunya. No obstante también impulsó en los diferentes centros sanitarios la presentación de los sindicatos que se acababan de legalizar para que cada cual se afiliase al que consideraba más en consonancia con su pensamiento. El espíritu democrático presidia sus actuaciones al mismo tiempo que acentuaba la necesidad de formación militante, en la que tanto la HOAC le había ayudado. También se implicó políticamente en la recuperación de las libertades democráticas.
La publicación “Les Auxiliars Seglars Diocesanes,un fet eclesial”, coordinada por Montserrat Badia i Margarit y Mercè Sunyol i Esquirol, recoge el testimonio de la propia Teresa en relación a su participación en la defensa de los derechos de los y las trabajadoras de la sanidad.
La Teresa se mostró siempre como una mujer moderna, feminista, autónoma e independiente, firme en la defensa de sus ideas, acogedora, le gustaba la lectura, tenía pasión por viajar y conocer el mundo. Hizo opción por vivir en un piso pequeño de un barrio obrero, que ella procuraba tener siempre bien ordenado y acogedor.
Poco después de dejar la HOAC la Teresa estando sola en casa sufre un ictus. El hecho de tardar cuatro días en encontrarla en el suelo de su piso sin capacidad para moverse y pedir ayuda, impidió con toda probabilidad que se pudiera recuperar plenamente quedando afectada su habla y la movilidad de una parte de su cuerpo.



2.- Nuestros recuerdos de sus últimos años como visitantes de la residencia “La Fosca”.

Para ayudar, tanto a los que la conocieron como a los que no, a comprender cómo fueron los últimos años de vida de la Teresa, podríamos dividir-los en tres etapas:

1ª.: Corresponde al tiempo -entre dos y tres años- que estuvo ingresada en el hospital y haciendo rehabilitación, siempre esperanzada en recuperarse completamente del ictus sufrido. Pero la realidad fue que esta recuperación completa no se produjo. La vuelta a casa y la reanudación de las actividades cotidianas le hizo ver que necesitaba la ayuda de otra persona. Para una persona como ella, siempre orgullosa de su autónoma, fue duro aceptar la nueva situación de mayor fragilidad y dependencia. En este período nuestras visitas para hablar con ella y darle ánimo fueron esporádicas. Finalmente la Tere tomó la decisión de ingresar en la residencia “La Fosca” del barrio. La residencia formaba parte de su ambiente, conoce a la gente, algunos antiguos militantes de la HOAC forman parte del grupo de voluntarios y voluntarias de la residencia. No obstante abandonar su casa que tanto quería fue para ella muy doloroso.

2ª.: Los primeros meses de su estancia en la residencia no fueron fáciles. La realidad era que no se sentía bien. Acostumbrada a una vida independiente y de mucha actividad, las nuevas circunstancias hacen que su carácter se vuelva un tanto agrio, apenas sonríe, protesta por casi todo. Su estado físico y anímico decae, le cuesta comunicarse y entra en una profunda depresión. Cuando vi cómo se iba degradando su situación personal decidí ocuparme más de ella. ¿Cómo podíamos dejar abandonada una compañera que tanto había hecho por la clase obrera y la HOAC en su época de plenitud de fuerzas? Durante una temporada fui a verla prácticamente a diario porque apenas hablaba y comía. Rechazaba la comida, parecía que deseaba morir. Yo estaba cabreado, desesperado, no sabía qué hacer, ni qué comida llevarle para que le entrara el apetito. Llegó un momento que creía que aquello era verdaderamente el final.
Pero poco a poco -como si fuese un pequeño milagro- se fue rehaciendo, a pesar de las embolias que de vez en cuando la embestían y frenaban su recuperación. ¡Qué alegría ver cómo a veces las personas vuelven a la vida!

3ª.: La Tere no sólo se fue recuperando físicamente sino también en su espíritu. ¿Cómo fue posible este cambio? La Paqui y yo -que juntos la visitábamos-, creemos que fue porque aprendió a aceptar su situación y sus limitaciones. Su talante cambió por completo: empezó a sonreir, a preguntar e interesarse por los demás, a saludar a la gente, a ayudar a los compañeros y compañeras de la planta cuando las enfermeras estaban ausentes, a sentir-se a gusto con ellos, su relación con las enfermeras mejoró, se volvió más tranquila, más serena, agradecida, parecía otra. Se sentía como la reina de la sala, porque era la que tenía la cabeza más clara, más lúcida. ¡Qué alegría mostraba cada vez que nos veía entrar por la puerta!

La Tere pidió reanudar las clases de inglés que estaba realizando antes de caer enferma, empezó a andar un poco,… pero una caída al suelo como consecuencia de una embolia estando en su habitación, llevó al médico a aconsejarle que no volviera a intentar caminar. Sentada en la silla de ruedas y empujándola por aquellas cuestas de la calle La Fosca, salíamos de paseo por el barrio a tomar el sol, dábamos una vuelta por el mercadillo semanal, tomábamos una cocacola, un helado, .... La gente conocida del barrio, al verla, la saludaba con alegría y cariño. Si hacía frío, bajábamos al bar de la residencia donde tomaba su café, jugábamos al dominó, leíamos juntos el periódico del día, hablábamos de cómo iba el mundo, de los amigos que la visitaban (Fina, Ramiro, Ferran, Pepe Rodado, Pilar, Celia y sus compañeras de Las AU, etc.), comentábamos la marcha de las Pastoral Obrera de Badalona y Sant Boi, los libros que le llevábamos, que leía y después comentábamos. Algunas veces visitábamos al Farrás y la Victoria y comíamos juntos en el bar. Otras veces íbamos a ver al Quique Roig, que vivía muy cerca de la residencia y participábamos de la misa que oficiaba en la parroquia. Teresa formaba parte del Equipo de Dolor de la HOAC, que creamos junto a Joan Morán, Joan Bada, Enric Roig, …, que ofrecían sus sufrimientos y sus oraciones por la clase obrera, por la Iglesia y por la Pastoral Obrera.

Junto a la Tere, empezamos a conocer a los y las residentes de la planta y también a algunos parientes que venían a cuidar de sus familiares. ¡Cuántas lecciones hemos aprendido de todos ellos y ellas! Para nosotros ha sido sin duda una escuela de formación y de humanismo. Fruto de esta experiencia fueron las dos publicaciones que hicimos: “Més enllà del sofriment i la solitud” y “Los Equipos de Dolor. El secret amagat de l'HOAC”. Con ellos queríamos trasmitir cómo amigos y conocidos habían vivido con una fe y amor admirables situaciones de dolor y de fragilidad y la necesidad solidaridad y comunión con ellos. También nuestra colaboración en la publicación de los dos libros de l'Enric Roig respondían a esta intención.



Una anécdota curiosa: Fui a verla con motivo de cumplir 78 años, y me pidió que le ayudara a hacer unas poesías para participar en la celebración de San Valentín que hacían en la residencia. Ella me decía con alguna palabra suelta el tema y la idea que quería expresar y yo iba redactando como mejor me salía. Aquí tenéis dos de los poemas que hicimos:


ANIVERSARI
Avui la Tere fa 78 anys,
dóna gràcies a Déu
per tots els anys viscuts,
i espera viure’n molts més
amb alegria i salut.


SANT VALENTÍ
Avui, dia de Sant Valentí,
la Tere enyora un amor perdut
que molt l’ha feta sofrir,
i per això encara el seu cor
roman dolgut i ferit.


Nuestro último encuentro con Teresa fue el día que venimos a despedir a l’Enric Roig. Pasamos a verla y comimos juntos. Los dos amigos que teníamos en Trinitat Nova -el Quique y la Tere- nos han dejado en un período de tan solo un mes. Los dos están disfrutando de la vida plena de Dios y en comunión con todos los santos. Descansen en paz.


Emili Ferrando Puig, Benassal, 21 de marzo de 2020.